Getty retira acusaciones clave contra Stability AI en su juicio en Reino Unido, pero la batalla legal continúa

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En un movimiento que ha captado la atención de toda la industria tecnológica y creativa, el gigante de la fotografía de stock Getty Images ha retirado sus principales reclamaciones por infracción de derechos de autor contra la empresa de inteligencia artificial Stability AI. La decisión, anunciada este miércoles en el Alto Tribunal de Londres, reduce el alcance de uno de los litigios más observados sobre cómo las empresas de IA utilizan contenido protegido para entrenar sus modelos.

Sin embargo, este giro no significa el fin de las hostilidades. Getty Images mantiene otras acusaciones en el Reino Unido y, de forma paralela, continúa con una demanda multimillonaria en Estados Unidos. Este desarrollo subraya la complejidad y las zonas grises que rodean el futuro de la propiedad intelectual en la era de la IA generativa, un campo donde la legislación aún trata de ponerse al día con la tecnología.

Un giro estratégico en el Alto Tribunal de Londres

La disputa legal en el Reino Unido comenzó en enero de 2023, cuando Getty Images demandó a Stability AI, la compañía detrás del popular generador de imágenes por IA, Stable Diffusion. La acusación principal era contundente: Stability AI habría utilizado millones de imágenes del catálogo de Getty, protegidas por derechos de autor, para entrenar su modelo de inteligencia artificial sin solicitar permiso ni ofrecer compensación alguna.

Según la fuente original de la noticia, TechCrunch, Getty argumentaba dos puntos centrales que ahora han sido retirados:

  1. Infracción en el entrenamiento: La afirmación de que el propio acto de «alimentar» al modelo de IA con sus imágenes constituía una infracción directa de los derechos de autor bajo la ley británica.
  2. Infracción en el resultado: La aseveración de que muchas de las obras generadas por Stable Diffusion eran tan similares a las imágenes originales de su archivo que constituían una copia infractora. Getty incluso señaló que algunas imágenes generadas por la IA mostraban una versión distorsionada de su famosa marca de agua.

Este miércoles, los abogados de Getty informaron al tribunal de que abandonaban ambas líneas de argumentación, cambiando drásticamente el enfoque del juicio.

Los motivos detrás de la retirada de cargos

La decisión de abandonar dos de los pilares de su demanda ha generado un intenso debate. Durante sus alegatos finales, el equipo legal de Getty Images enmarcó la retirada como una decisión estratégica. Afirmaron que se debía a la «debilidad de las pruebas y la falta de testigos bien informados por parte de Stability AI», sugiriendo que preferían centrar los recursos del tribunal y los suyos propios en las acusaciones que consideran más sólidas y con mayores probabilidades de éxito.

Sin embargo, expertos legales ofrecen una perspectiva diferente. Ben Maling, socio del bufete de abogados EIP, ofreció un análisis más técnico en declaraciones a TechCrunch. Según Maling, la retirada podría deberse a obstáculos probatorios significativos:

  • Sobre la reclamación del entrenamiento, Maling sugiere que «es probable que se haya retirado porque Getty no ha logrado establecer una conexión suficiente entre los actos infractores y la jurisdicción del Reino Unido para que la ley de derechos de autor se aplique». En otras palabras, si el entrenamiento de los modelos se realizó en servidores fuera del Reino Unido, es muy difícil argumentar que se violó la ley británica en ese proceso.
  • En cuanto a la reclamación sobre los resultados, el experto cree que «es probable que se haya retirado porque Getty no ha logrado demostrar que lo que los modelos reproducían reflejaba una parte sustancial de lo que se creó en las imágenes (por ejemplo, por un fotógrafo)». Probar que una imagen generada por IA es una copia «sustancial» de una obra original es un umbral legal muy alto y difícil de superar.

Lo que queda en juego: la demanda en el Reino Unido continúa

A pesar de este importante revés, la demanda de Getty en Londres está lejos de haber concluido. La compañía mantiene vivas dos acusaciones importantes que podrían sentar precedentes cruciales.

La primera y más significativa es la de infracción secundaria. Este es un concepto legal más sutil pero potencialmente muy poderoso. Getty argumenta que, independientemente de dónde se haya entrenado el modelo Stable Diffusion, el modelo en sí mismo puede ser considerado un «artículo infractor». Por lo tanto, su uso o importación al Reino Unido para ofrecer servicios a ciudadanos británicos constituiría una infracción. Como señaló Ben Maling, esta es «la reclamación con mayor relevancia para las empresas de IA generativa que entrenan fuera del Reino Unido». Si prospera, podría dificultar enormemente la operación de modelos de IA entrenados con datos de dudosa procedencia en territorio británico.

La segunda reclamación que se mantiene es por infracción de marca registrada. Getty sostiene que la aparición de su marca de agua, aunque deformada, en las imágenes generadas por Stability AI daña su marca y puede confundir a los consumidores.

Un portavoz de Stability AI expresó a TechCrunch su satisfacción por la retirada de las reclamaciones principales y se mostró confiado en que las acusaciones de marca registrada también fracasarán, argumentando que «los consumidores no interpretan las marcas de agua como un mensaje comercial de Stability AI».

La otra gran batalla: la multimillonaria demanda en Estados Unidos

Es fundamental entender que el caso de Londres es solo uno de los dos frentes de esta guerra legal. En febrero de 2023, la división estadounidense de Getty Images presentó una demanda separada en el estado de Delaware, cuyas dimensiones económicas son mucho mayores.

En esa demanda, Getty alega que Stability AI copió ilegalmente hasta 12 millones de sus imágenes. La compañía busca una compensación por daños y perjuicios por 11.383 obras específicas, reclamando el máximo legal de 150.000 dólares (unos 140.000 euros) por cada infracción. Esto eleva la posible indemnización a una cifra astronómica de 1.700 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 1.600 millones de euros. Esta demanda sigue su curso y no se ve afectada directamente por los acontecimientos en el Reino Unido.

El panorama general: un campo de batalla legal para la IA generativa

El caso Getty vs. Stability AI no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de una ola de litigios que buscan definir los límites legales de la inteligencia artificial generativa. La noticia desde Londres llegó apenas un día después de que, en Estados Unidos, un juez federal se pusiera del lado de la empresa de IA Anthropic en una disputa similar sobre si el entrenamiento de modelos con libros sin el permiso de los autores viola los derechos de autor.

Además, Stability AI también está demandada en otro caso por un grupo de artistas visuales, junto con otras plataformas de IA como Midjourney y DeviantArt.

Irónicamente, Getty Images no es una empresa anti-IA. De hecho, ha lanzado su propia herramienta de IA generativa, entrenada exclusivamente con su vasta biblioteca de imágenes y vídeos de iStock. Con esta herramienta, Getty ofrece a sus clientes la posibilidad de generar imágenes nuevas y licenciables, garantizando que no infringen derechos de terceros. Este movimiento subraya su verdadera postura: no están en contra de la tecnología, sino de su uso sin licencia ni compensación para los creadores de contenido.

El desarrollo en Londres es, por tanto, un capítulo importante, pero no el final de una saga legal que determinará el futuro de la creatividad, la propiedad intelectual y la innovación tecnológica.