La compañía de datos para inteligencia artificial, Scale AI, ha anunciado el despido de 200 empleados, lo que equivale al 14% de su plantilla, en un movimiento que también afecta a 500 de sus contratistas globales. La noticia, que ha sacudido al sector tecnológico, llega apenas un mes después de que Meta adquiriese una participación multimillonaria en la empresa.
El CEO de Scale AI, Jason Droege, atribuyó la decisión a una expansión excesivamente acelerada en el área de la IA generativa, que generó «ineficiencias y redundancias» en la organización. Este reajuste busca, según la compañía, optimizar sus operaciones y adaptarse mejor a las cambiantes demandas del mercado.
Una reestructuración inesperada tras la millonaria inversión de Meta
El anuncio de los despidos se produce en un momento particularmente sorprendente para Scale AI. Hace tan solo un mes, la empresa fue protagonista de uno de los acuerdos más significativos del sector, cuando Meta pagó 14.300 millones de dólares (unos 13.200 millones de euros) por una participación del 49% en la compañía. El acuerdo también incluyó el fichaje del entonces CEO de Scale AI, Alexandr Wang, para dirigir un nuevo laboratorio de superinteligencia en Meta.
Este contexto hace que la reestructuración actual, liderada por el nuevo CEO Jason Droege, sea aún más notable. Según informó inicialmente Bloomberg, los recortes son parte de una estrategia más amplia para reenfocar el negocio de datos de la empresa. Un portavoz de Scale AI, Joe Osborne, confirmó a The Verge que la medida forma parte de «una reestructuración más amplia mientras la compañía se compromete a optimizar su negocio de datos».
La justificación del CEO: «Aumentamos nuestra capacidad demasiado rápido»
En un correo electrónico enviado a todos los empleados y al que tuvo acceso The Verge, el CEO Jason Droege expuso con franqueza los motivos detrás de la drástica decisión. «Las razones de estos cambios son sencillas: aumentamos nuestra capacidad de IA Generativa demasiado rápido durante el último año», escribió Droege.
El directivo reconoció que, aunque en su momento pareció la decisión correcta, el enfoque resultó contraproducente. «Está claro que este enfoque creó ineficiencias y redundancias. Creamos demasiadas capas, una burocracia excesiva y una confusión innecesaria sobre la misión del equipo», detalló en el comunicado. Además, apuntó a los «cambios en la demanda del mercado» como otro factor que obligó a la empresa a «reexaminar sus planes y refinar su enfoque».
Como parte de la reestructuración, Droege anunció que el negocio de IA generativa de Scale se reorganizará, pasando de 16 equipos o «pods» a «los cinco más impactantes»: código, idiomas, expertos, experimental y audio. Asimismo, el equipo de comercialización (go-to-market) se consolidará en un único equipo de «generación de demanda» con cuatro pods dedicados a conjuntos específicos de clientes. El objetivo, según el CEO, es hacer que la compañía sea más ágil, sirva mejor a sus clientes actuales e incluso recupere a aquellos que habían «ralentizado» su trabajo con Scale.
El motor de la IA y las turbulencias del sector
Para entender el impacto de esta noticia, es crucial conocer el papel de Scale AI en el ecosistema de la inteligencia artificial. La compañía es, en esencia, uno de los principales proveedores de «datos de entrenamiento» para la industria. Su negocio se basa en el etiquetado de datos, un proceso en el que trabajadores humanos —a menudo contratados fuera de Estados Unidos— revisan y anotan enormes cantidades de información (texto, imágenes, audio) que luego se utilizan para entrenar los modelos de IA de gigantes como Google, OpenAI y Anthropic.
Los despidos en Scale AI no son un hecho aislado, sino que se enmarcan en lo que la fuente describe como una «gran reorganización en la industria de la IA». El sector vive un momento de intensa actividad, con fusiones, adquisiciones, contrataciones de equipos enteros (conocidas como «acqui-hires») y una feroz competencia por el talento entre las principales empresas.
Un ejemplo reciente de esta tendencia, cubierto en primicia por The Verge, fue la cancelación del acuerdo de OpenAI para adquirir la startup Windsurf. Poco después, se supo que Google había contratado al CEO de Windsurf, Varun Mohan, junto a otros miembros clave de su equipo de investigación. Este tipo de movimientos evidencia la batalla estratégica que se libra por captar a los mejores profesionales del campo.
Mirando al futuro: Despidos hoy, contrataciones mañana
A pesar del recorte de plantilla, el mensaje de la dirección de Scale AI es de optimismo y reorientación estratégica. El portavoz Joe Osborne aseguró a The Verge que la compañía planea aumentar la inversión y contratar a cientos de nuevos empleados en áreas consideradas de alto crecimiento, como el sector empresarial, el sector público y el sector público internacional, durante la segunda mitad de 2025.
«Estamos optimizando nuestro negocio de datos para ayudarnos a movernos más rápido y ofrecer soluciones de datos aún mejores a nuestros clientes de IA Generativa», afirmó Osborne. También confirmó que se ha pagado la indemnización correspondiente a los empleados afectados por los despidos.
Droege, por su parte, concluyó su correo electrónico asegurando a la plantilla que la empresa sigue estando bien posicionada. «Seguimos siendo una empresa con buenos recursos y bien financiada», escribió, tratando de infundir confianza tras el anuncio. La compañía tiene previsto celebrar una reunión interna con la unidad de negocio de IA generativa, seguida de una reunión general con toda la empresa el 18 de julio para abordar los próximos pasos.






