La carrera por desarrollar la próxima generación de inteligencia artificial ha dado un paso de gigante en el sector de la robótica. La startup Genesis AI ha anunciado su lanzamiento oficial tras operar en secreto, y lo ha hecho con una de las rondas de financiación semilla más grandes que se recuerdan: 105 millones de dólares (unos 98 millones de euros). La operación, según ha informado el medio especializado TechCrunch, ha sido coliderada por dos gigantes del capital riesgo, Eclipse Ventures y Khosla Ventures, y tiene un objetivo tan ambicioso como revolucionario: construir un modelo de IA fundacional que actúe como un cerebro universal para todo tipo de robots.
Fundada apenas en diciembre de 2024, Genesis AI no busca fabricar hardware, sino crear el software fundamental que permitirá a los robots realizar una amplia gama de tareas repetitivas de forma autónoma. Desde el meticuloso trabajo en un laboratorio hasta las complejas tareas del hogar, la visión de la compañía es que un único y potente modelo de IA pueda adaptarse a múltiples morfologías y funciones robóticas, un hito que hasta ahora ha sido el gran desafío del sector.
Una financiación semilla sin precedentes para una ambición colosal
En el ecosistema de las startups, una ronda «semilla» suele destinarse a validar una idea y construir un producto mínimo viable con un equipo pequeño. Sin embargo, la cifra de 105 millones de dólares recaudada por Genesis AI rompe todos los moldes y evidencia la enorme confianza que los inversores tienen en su equipo y su enfoque tecnológico. Este capital no solo valida su propuesta, sino que les proporciona los recursos necesarios para competir en una de las áreas más costosas y complejas de la inteligencia artificial.
El objetivo de la empresa es desarrollar lo que se conoce como un modelo fundacional. De manera análoga a cómo los grandes modelos de lenguaje (LLM) como GPT-4 sirven de base para innumerables aplicaciones de texto, desde chatbots hasta asistentes de escritura, Genesis AI quiere crear la base sobre la cual se pueda construir el comportamiento de cualquier robot. Esto eliminaría la necesidad de programar cada robot desde cero para cada tarea específica, acelerando drásticamente la adopción de la robótica avanzada en todos los sectores de la economía.
El desafío de enseñar a los robots: datos sintéticos como solución
Uno de los mayores obstáculos para crear una IA robótica verdaderamente generalista es la obtención de datos. Mientras que un modelo de lenguaje se entrena con ingentes cantidades de texto y código disponibles en internet, un robot necesita aprender de la interacción con el mundo físico. Recopilar estos datos en el mundo real —grabando a un robot mientras realiza una tarea millones de veces— es un proceso extremadamente lento, caro y, en ocasiones, peligroso.
Aquí es donde reside la principal innovación de Genesis AI. Para superar este cuello de botella, la compañía está apostando por los datos sintéticos. En lugar de depender exclusivamente del mundo real, la empresa utiliza un motor de física propietario y de alta fidelidad para crear un universo virtual. En esta simulación, los robots pueden ser entrenados en millones de escenarios y tareas diferentes de forma acelerada y segura. Según el artículo de TechCrunch, la compañía afirma que su motor de simulación propietario le confiere una ventaja competitiva significativa, permitiéndole desarrollar modelos más rápidamente que sus rivales, algunos de los cuales dependen del software de simulación de Nvidia.
Un equipo de élite con raíces académicas y visión global
Detrás de esta ambiciosa visión se encuentra un equipo con credenciales de primer nivel. Genesis AI fue cofundada por Zhou Xian, quien posee un doctorado en robótica de la prestigiosa Carnegie Mellon University, y Théophile Gervet, un ex científico investigador del aclamado laboratorio francés de IA Mistral, una de las compañías más relevantes de Europa en el campo de los modelos de lenguaje.
La base tecnológica de la empresa no es una idea reciente, sino que se origina en un proyecto académico que el propio Xian lideró en colaboración con investigadores de 18 universidades. Varios de los participantes de aquel proyecto forman ahora parte de la plantilla de Genesis AI, que ya cuenta con más de 20 investigadores especializados en robótica, aprendizaje automático y gráficos por ordenador. Esta sólida base científica y académica es, sin duda, uno de los activos que ha convencido a los inversores.
Con oficinas en el corazón de la innovación tecnológica, Silicon Valley, y en París, un epicentro creciente de la IA en Europa, la startup demuestra una vocación global desde su nacimiento.
Una carrera de miles de millones por el futuro de la automatización
Genesis AI no está sola en esta carrera. El desarrollo de una IA general para robots es considerado el próximo gran salto tecnológico, y la competencia es feroz. Otras empresas ya han atraído enormes sumas de capital, lo que convierte a este sector en un campo de batalla de titanes. Entre los competidores mencionados en la fuente se encuentran Physical Intelligence, que recaudó una ronda de 400 millones de dólares (unos 372 millones de euros), y Skild AI, que fue valorada en 4.000 millones de dólares (aproximadamente 3.720 millones de euros) a principios de este año.
La magnitud de estas cifras refleja las altas expectativas puestas en quien logre descifrar el código de la robótica autónoma generalista. Kanu Gulati, socia de Khosla Ventures, uno de los fondos inversores, resumió la apuesta en sus declaraciones a TechCrunch: «Es una gran incógnita: ¿logrará alguien crear un gran modelo fundacional de robótica que pueda generalizarse a través de diferentes tareas? Esa es una apuesta que queremos hacer». Además, añadió: «De todos los equipos que hemos visto, nos gusta el enfoque [de Genesis] para perseguir los modelos fundacionales de robótica».
Próximos pasos y el camino hacia la robótica inteligente
Con el capital asegurado y un equipo de primer nivel, Genesis AI ya tiene su próximo objetivo en el horizonte. La compañía planea lanzar la primera versión de su modelo a la comunidad de desarrolladores de robótica antes de que finalice el año. Este lanzamiento será una prueba de fuego para demostrar si su enfoque basado en datos sintéticos puede cumplir la promesa de crear robots más capaces y versátiles.
El éxito de Genesis AI podría marcar un punto de inflexión, no solo para la industria manufacturera, sino para la sociedad en su conjunto, abriendo la puerta a una nueva era de automatización inteligente que llegue a nuestros hogares, hospitales y laboratorios. La inversión de 105 millones de dólares es más que una simple apuesta financiera; es una declaración de intenciones sobre la inminente llegada de la próxima revolución robótica.






