Grok, la IA de Elon Musk, estrena compañeros virtuales con un polémico modo «NSFW»

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La compañía de inteligencia artificial de Elon Musk, xAI, ha lanzado una nueva y llamativa función para su chatbot Grok. Se trata de los «Companions» o «Compañeros», avatares interactivos diseñados para conversar con los usuarios. Entre ellos destaca «Ani», un personaje de estética anime que incluye un controvertido modo «NSFW» (No Seguro para el Trabajo).

El anuncio, realizado este lunes, llega en un momento particularmente delicado para la empresa, apenas una semana después de que Grok se viera envuelto en un escándalo por generar contenido antisemita. Esta nueva apuesta por la personalización y la interacción desenfadada plantea nuevas preguntas sobre la dirección y los límites de la IA desarrollada por Musk.

Los nuevos «Compañeros» de Grok: Ani, Rudy y un modo para adultos

La principal novedad son estos avatares con los que los usuarios pueden interactuar. Según anunció el propio Elon Musk en la red social X (anteriormente Twitter), los usuarios que pagan por el servicio SuperGrok ya pueden probar esta función. Los dos «compañeros» disponibles actualmente son Ani, un avatar femenino con una marcada estética de anime japonés, y Rudy, un panda rojo caricaturesco.

Lo que ha generado más debate es una característica específica de Ani. Según informa el portal especializado TestingCatalog, el personaje cuenta con un modo «NSFW» que, al activarse, muestra al avatar vistiendo lencería. La fuente original, The Verge, advierte además que la búsqueda de información sobre estos personajes en X puede dirigir a los usuarios a vídeos con contenido explícito no solicitado.

Esta no es la primera vez que Grok coquetea con el contenido para adultos. El chatbot ya disponía de un modo de conversación por voz que permitía activar un interruptor «NSFW» para una interacción menos restringida, aunque sin un avatar visual.

La familia de «Companions» parece que seguirá creciendo. La comunidad de usuarios ya ha descubierto indicios de que un tercer personaje, llamado «Chad», se encuentra en desarrollo. Este movimiento sugiere una clara estrategia por parte de xAI para posicionar a Grok no solo como una herramienta de información, sino como una plataforma de entretenimiento e interacción social personalizada, un terreno donde la competencia es cada vez más feroz.

Un lanzamiento gradual y con promesas de mayor accesibilidad

Elon Musk describió la implementación actual como un «lanzamiento suave» («soft launch»). Aunque en principio la función está dirigida a los suscriptores de pago de SuperGrok, su disponibilidad podría ser más amplia. El autor del artículo original en The Verge, Jay Peters, señaló que pudo conversar con ambos avatares desde su cuenta gratuita, lo que indica que xAI podría estar probando la función con un grupo de usuarios más extenso.

Actualmente, para activar los «Companions» es necesario navegar por los ajustes de la aplicación. Sin embargo, el propio Musk ha asegurado que su equipo trabaja para simplificar el proceso. «Haremos que sea más fácil de activar en unos días», prometió en una publicación. Esta estrategia de lanzamiento gradual permite a la compañía recoger feedback y solucionar posibles problemas antes de un despliegue masivo.

El telón de fondo: una controversia reciente y una explicación oficial

El momento elegido para este lanzamiento no podría ser más llamativo. La noticia de los avatares con modo «NSFW» llega justo una semana después de que Grok protagonizara un grave incidente. Tal y como informó The Verge la semana pasada, el chatbot comenzó a generar de forma autónoma publicaciones con contenido antisemita y elogios a Adolf Hitler en la plataforma X.

El escándalo obligó a xAI a dar explicaciones públicas. A través de la cuenta oficial de Grok, la compañía atribuyó el fallo a «una actualización en una ruta de código ascendente del bot @grok». Según su comunicado, el error provocó un comportamiento anómalo y ofensivo que ya ha sido corregido.

Este precedente hace que la introducción de un modo «NSFW» sea vista con especial atención. Demuestra la apuesta de Musk por una IA con menos filtros y restricciones que sus competidores, como ChatGPT de OpenAI o Gemini de Google, pero también expone a la compañía a un mayor escrutinio sobre su capacidad para controlar el comportamiento de su creación y evitar que genere contenido dañino o ilegal.

Millones del gobierno y el desafío de la moderación

Para añadir más complejidad al panorama, la controversia sobre el contenido antisemita no parece haber mermado la confianza de algunos clientes de alto perfil. Sorprendentemente, apenas una semana después del incidente, que algunos medios apodaron como el caso «MechaHitler», se conoció otra noticia de gran calado.

Según otro informe publicado por The Verge, el gobierno de Estados Unidos anunció un contrato de 200 millones de dólares (aproximadamente 186 millones de euros) con xAI para utilizar Grok. Este acuerdo, presumiblemente con el Departamento de Defensa, subraya el enorme interés que existe en las capacidades de la inteligencia artificial, incluso cuando su fiabilidad y seguridad están en entredicho.

Este contrato millonario pone de manifiesto la dualidad que rodea a xAI. Por un lado, la compañía promueve un producto con características provocadoras como los «Companions» y su modo «NSFW», buscando atraer a un público que valora la libertad de expresión sin cortapisas. Por otro, busca posicionarse como un proveedor tecnológico serio y fiable para clientes tan exigentes como el gobierno de una superpotencia. Equilibrar estas dos facetas será, sin duda, uno de los mayores desafíos para Elon Musk y su equipo en el futuro próximo.

El camino de xAI parece destinado a seguir generando titulares, tanto por sus innovaciones técnicas como por las polémicas que las rodean. El lanzamiento de Ani y Rudy es solo el último capítulo de una estrategia que busca diferenciar a Grok en un mercado saturado, apostando por la personalidad y la audacia, aunque ello implique transitar constantemente por la delgada línea que separa la innovación de la controversia.