La conocida plataforma de desarrollo de inteligencia artificial, Hugging Face, ha dado un paso significativo para fusionar el mundo del software de IA con el hardware físico. La compañía ha anunciado este miércoles la apertura de pedidos para su nuevo robot de escritorio, el Reachy Mini, una herramienta diseñada para que desarrolladores, investigadores y aficionados puedan experimentar, crear y probar aplicaciones de IA en un cuerpo robótico tangible y accesible.
Este lanzamiento materializa la visión de la empresa de fomentar un ecosistema de robótica abierto y colaborativo. El Reachy Mini no es solo un producto, sino una invitación a la comunidad global de desarrolladores para que construyan el futuro de la interacción humano-robot. Se presenta en dos versiones distintas para adaptarse a diferentes necesidades y presupuestos, consolidando la apuesta de Hugging Face por la democratización de la tecnología.
Un robot para cada necesidad y presupuesto
Entendiendo que la comunidad de desarrolladores es diversa, Hugging Face ha decidido lanzar dos variantes de su nuevo dispositivo. Según ha informado TechCrunch, ambos modelos están pensados para ser plataformas de desarrollo flexibles y potentes.
La primera opción es el Reachy Mini Lite, el modelo de entrada, con un precio de 299 dólares (aproximadamente 278 €). Esta versión necesita estar conectada a una fuente de computación externa, como un ordenador portátil o de sobremesa, para funcionar. Es una opción ideal para desarrolladores que ya cuentan con un equipo potente y buscan una plataforma robótica asequible para sus experimentos.
La segunda versión es el Reachy Mini Wireless, que ofrece una mayor autonomía y portabilidad por un precio de 449 dólares (unos 418 €). Este modelo viene equipado con un miniordenador Raspberry Pi 5 integrado, lo que le permite operar de forma inalámbrica sin necesidad de estar conectado físicamente a otro equipo.
Ambos robots, que tienen el tamaño aproximado de un peluche estándar y cuentan con dos pantallas a modo de ojos y un par de antenas, se entregan en formato de kit. Esto significa que los propios usuarios deberán montarlos, una decisión que refuerza el carácter práctico y educativo del proyecto, permitiendo a los desarrolladores comprender la mecánica interna del dispositivo desde el primer momento.
El poder del ecosistema Hugging Face en un cuerpo robótico
La verdadera fortaleza del Reachy Mini no reside únicamente en su hardware, sino en su profunda integración con el vasto ecosistema de software de Hugging Face. Los robots son completamente programables utilizando Python, uno de los lenguajes de programación más populares en el campo de la inteligencia artificial.
Además, vienen con una serie de demostraciones preinstaladas para facilitar los primeros pasos. Lo más importante es que están conectados al Hugging Face Hub, la plataforma de código abierto de la compañía. Esto otorga a los usuarios del Reachy Mini acceso directo a una biblioteca colosal que contiene más de 1,7 millones de modelos de IA y más de 400.000 conjuntos de datos. De este modo, un desarrollador puede descargar un modelo de lenguaje avanzado, un sistema de reconocimiento de imágenes o un algoritmo de aprendizaje por refuerzo y probarlo directamente en su robot de escritorio.
Clém Delangue, CEO de Hugging Face, explicó el potencial de esta sinergia en declaraciones a TechCrunch. «Cualquiera podrá construir sus propias funciones y aplicaciones específicas para el Reachy Mini y luego podrá compartirlas con la comunidad», afirmó. «Esperamos que realmente desate la creatividad de los constructores para que creen millones de aplicaciones diferentes, millones de funciones distintas que puedan compartir con la comunidad, para que cualquiera pueda conectarlas y jugar con ellas».
La visión de un futuro robótico abierto y colaborativo
Este lanzamiento no es un movimiento aislado, sino que se enmarca en la filosofía fundamental de Hugging Face de promover el código abierto como pilar para el desarrollo tecnológico. Clém Delangue se mostró contundente sobre la importancia de esta estrategia para el futuro de la robótica.
«Siento que es realmente importante que el futuro de la robótica sea de código abierto, en lugar de ser de código cerrado, una caja negra, y concentrado en las manos de unas pocas empresas», declaró Delangue a TechCrunch. «Creo que es un mundo bastante aterrador tener millones de robots en los hogares de las personas controlados por una sola empresa, sin que los clientes, los usuarios, puedan realmente controlarlos o entenderlos. Preferiría mucho más vivir en un lugar, o en un mundo, donde todos puedan tener cierto control sobre los robots».
Este enfoque centrado en la comunidad también influyó en el desarrollo del producto. La idea de crear una versión inalámbrica, por ejemplo, surgió de la experiencia de uno de los primeros probadores. Según relató Delangue, la hija de cinco años de este usuario quería llevarse el robot por toda la casa, lo que les hizo ver la necesidad de un modelo autónomo. «El objetivo en el futuro es seguir recibiendo cuidadosamente muchos comentarios como ese de los usuarios, de la comunidad. Así es como siempre hemos construido productos en Hugging Face como una plataforma comunitaria de código abierto», añadió.
Disponibilidad y próximos pasos
Hugging Face ha querido evitar los largos periodos de pre-compra con fechas de entrega inciertas. La compañía planea comenzar a enviar el Reachy Mini Lite el próximo mes, en agosto de 2025. La versión Reachy Mini Wireless se enviará más adelante este mismo año. Este rápido plazo de entrega busca poner el hardware en manos de los desarrolladores lo antes posible para empezar a generar esa comunidad creativa que imaginan.
La presentación de estos robots de escritorio sigue al anuncio inicial de los prototipos en mayo, donde también se mostró un robot humanoide de mayor tamaño llamado HopeJR. Todo ello forma parte de un programa de robótica más amplio con el que Hugging Face busca trasladar su éxito en el software de IA al mundo del hardware, ofreciendo plataformas abiertas, asequibles y controladas por el usuario que sirvan como lienzo para la próxima generación de innovación robótica.






