En un movimiento que sacude los cimientos de Silicon Valley, Meta ha contratado a Trapit Bansal, uno de los investigadores más influyentes de OpenAI. Este fichaje se produce en un momento de máxima competencia por el talento en el sector de la inteligencia artificial y subraya la agresiva estrategia de Mark Zuckerberg para posicionar a su compañía a la vanguardia de la innovación. Bansal se unirá a la recién creada unidad de superinteligencia de IA de Meta, con la misión de desarrollar los llamados «modelos de razonamiento», considerados la próxima gran frontera en esta tecnología.
La noticia, adelantada por TechCrunch citando a una persona familiarizada con el asunto, representa un golpe significativo para OpenAI y una victoria estratégica para Meta, que busca desesperadamente acortar distancias con sus principales rivales en la carrera por la supremacía en la inteligencia artificial.
Un fichaje estratégico en la guerra por el talento en IA
La importancia de Trapit Bansal no puede subestimarse. Dentro de OpenAI, donde trabajaba desde 2022, era una figura clave. Desempeñó un papel fundamental en el impulso de los trabajos de la compañía sobre aprendizaje por refuerzo (reinforcement learning), una técnica avanzada de entrenamiento de IA, colaborando estrechamente con el cofundador de OpenAI, Ilya Sutskever.
Más notablemente, Bansal figura como un contribuidor fundacional en el desarrollo de o1, el primer modelo de razonamiento de IA de OpenAI. Su experiencia en este campo es, por tanto, un activo de incalculable valor para Meta. La portavoz de OpenAI, Kayla Wood, confirmó a TechCrunch la salida de Bansal, cuyo perfil de LinkedIn indica que dejó la compañía este mismo mes de junio.
Su llegada a Meta podría proporcionar el impulso necesario para que el laboratorio de superinteligencia de la compañía, que ya cuenta con líderes de la talla del ex-CEO de Scale AI, Alexandr Wang, pueda desarrollar un modelo de razonamiento de IA de vanguardia. El objetivo es claro: competir directamente con las tecnologías líderes de la industria, como el modelo o3 de OpenAI o el R1 de la startup DeepSeek. Hasta la fecha, Meta no ha lanzado públicamente ningún modelo con estas capacidades.
La agresiva ofensiva de Zuckerberg para construir un imperio de IA
El fichaje de Bansal no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de una campaña de contratación sin precedentes orquestada por Mark Zuckerberg. En los últimos meses, el CEO de Meta ha desplegado una ofensiva para atraer a los cerebros más brillantes del sector, llegando a ofrecer paquetes de compensación de hasta 100 millones de dólares (aproximadamente 92 millones de euros) a los investigadores de élite que se unan a sus filas. Aunque no se ha revelado la cifra exacta del acuerdo con Bansal, todo apunta a que la oferta ha sido lo suficientemente atractiva como para convencerle.
La estrategia de Zuckerberg parece estar dando sus frutos. Junto a Bansal, otros tres exinvestigadores de OpenAI —Lucas Beyer, Alexander Kolesnikov y Xiaohua Zhai— se han incorporado recientemente al equipo de superinteligencia de Meta, según informó el pasado miércoles The Wall Street Journal. A ellos se suman otros nombres de peso como Jack Rae, un antiguo investigador de Google DeepMind, y Johan Schalkwyk, exlíder de aprendizaje automático en la startup Sesame, tal y como adelantó Bloomberg.
Además, la compañía está buscando activamente añadir a su equipo al ex-CEO de GitHub, Nat Friedman, y a Daniel Gross, cofundador de Safe Superintelligence.
Modelos de razonamiento: la próxima frontera de la inteligencia artificial
El foco de esta nueva y poderosa unidad de Meta está puesto en los modelos de razonamiento de IA. Pero, ¿qué significa exactamente este término? A diferencia de los modelos de lenguaje tradicionales, que generan respuestas basadas en patrones de datos, los modelos de razonamiento están diseñados para un proceso más profundo. Como explica la fuente principal, su enfoque consiste en «trabajar en los problemas antes de dar una respuesta, utilizando tiempo y recursos de computación adicionales para hacerlo». En esencia, intentan emular una forma de pensamiento o deliberación, lo que les permite abordar tareas más complejas y lógicas con una mayor tasa de éxito.
En el último año, laboratorios como OpenAI, Google y DeepSeek han logrado avances espectaculares con este tipo de modelos, superando los límites de lo que el software puede hacer. Mejorar el rendimiento en benchmarks (pruebas de rendimiento estandarizadas) y en tareas del mundo real es crucial, y los modelos de razonamiento son la clave para lograrlo.
El laboratorio de superinteligencia de IA de Meta aspira a convertirse en un grupo interno fundamental que impulse productos en toda la compañía, de manera similar a como lo hace la unidad DeepMind en Google. Una de las aplicaciones más ambiciosas es el desarrollo de agentes de IA para empresas, un proyecto liderado por la ex-CEO de IA de Salesforce, Clara Shih. Para construir agentes verdaderamente competitivos y útiles, Meta necesita imperiosamente contar con modelos de razonamiento de vanguardia que sirvan como su cerebro.
Un pulso directo con OpenAI
Esta agresiva campaña de contrataciones pone de manifiesto la creciente tensión entre los gigantes tecnológicos. Las recientes incorporaciones a Meta parecen contradecir las declaraciones que Sam Altman, CEO de OpenAI, hizo en un podcast reciente. Altman reconoció que Meta estaba intentando captar a sus mejores talentos, pero afirmó que «ninguno de nuestros mejores profesionales ha decidido aceptar su oferta». La marcha de Bansal y sus colegas sugiere que la situación ha cambiado.
Por su parte, un portavoz de Meta declinó hacer comentarios sobre estas contrataciones.
La presión sobre Meta es considerable, y no solo por la necesidad de desarrollar su propia tecnología. OpenAI planea aumentar aún más la competencia con el lanzamiento inminente de un modelo de razonamiento de código abierto. Esta iniciativa podría suponer un desafío directo para la estrategia de IA abierta de Meta, que hasta ahora le había granjeado una posición favorable en la comunidad de desarrolladores.
Para completar su ofensiva, Zuckerberg también ha explorado la vía de las adquisiciones. Según informaciones de The Verge, Meta intentó comprar startups con potentes laboratorios de IA, como Safe Superintelligence (fundada por el propio Ilya Sutskever), Thinking Machines Labs (de la ex-CTO de OpenAI, Mira Murati) y Perplexity. Sin embargo, ninguna de estas conversaciones llegó a buen puerto, lo que ha obligado a la compañía a centrarse en la captación de talento individual.
Con la incorporación de Trapit Bansal y otros investigadores de élite, Meta envía un mensaje claro al mercado: está dispuesta a invertir lo que sea necesario para no quedarse atrás en la carrera de la inteligencia artificial. La batalla por la superinteligencia no ha hecho más que empezar.






