La ofensiva de Meta en IA: negociaciones con Perplexity y otras ‘startups’ para acelerar su carrera tecnológica

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Meta Platforms, la empresa matriz de Facebook e Instagram, ha mantenido conversaciones preliminares para adquirir o asociarse con varias empresas emergentes de inteligencia artificial, entre las que se encuentran el popular motor de búsqueda Perplexity AI y la recién fundada Safe Superintelligence, del cofundador de OpenAI, Ilya Sutskever. Aunque por el momento no se ha materializado ningún acuerdo, estos movimientos subrayan la estrategia agresiva de la compañía de Mark Zuckerberg para captar talento y tecnología punta en una carrera cada vez más reñida por el dominio de la IA.

Las negociaciones, reportadas inicialmente por medios como The Information y Reuters, revelan la disposición de Meta a realizar grandes desembolsos para fortalecer su posición frente a competidores como Google, Microsoft y la propia OpenAI.

Una estrategia agresiva en la carrera por la IA

La inteligencia artificial se ha convertido en el campo de batalla tecnológico más importante de la década. En este escenario, Meta no solo no quiere quedarse atrás, sino que aspira a liderar el camino. Mark Zuckerberg ha declarado públicamente que el objetivo a largo plazo de la compañía es construir una Inteligencia Artificial General (AGI), un tipo de IA hipotética con capacidades cognitivas similares o superiores a las de un ser humano.

Para alcanzar una meta tan ambiciosa, no basta con el desarrollo interno. La compañía, que ya cuenta con uno de los laboratorios de investigación en IA más prestigiosos del mundo (FAIR) y es responsable de los modelos de lenguaje de código abierto Llama, busca activamente fuera de sus muros. La adquisición de startups se presenta como un atajo estratégico para integrar equipos de ingenieros altamente cualificados y tecnología innovadora que podría tardar años en desarrollarse desde cero.

Estas maniobras forman parte de una «guerra por el talento» sin precedentes en Silicon Valley, donde los expertos en IA son un recurso escaso y muy cotizado, con salarios y paquetes de acciones que alcanzan cifras astronómicas.

Perplexity AI: un objetivo ambicioso pero esquivo

Uno de los nombres más sonados en las recientes conversaciones de Meta ha sido Perplexity AI. Esta startup ha ganado una notable popularidad gracias a su «motor de respuestas», que utiliza la IA para ofrecer resultados directos y conversacionales a las preguntas de los usuarios, citando sus fuentes. Se posiciona como un posible disruptor del tradicional mercado de las búsquedas, dominado por Google.

Según fuentes consultadas por Reuters, Meta mantuvo conversaciones para una posible adquisición de Perplexity. Sin embargo, las negociaciones no habrían avanzado, ya que, al parecer, la startup prefiere mantener su independencia. Fundada por Aravind Srinivas, un exinvestigador de OpenAI, Perplexity cerró recientemente una ronda de financiación que la valoró en aproximadamente 3.000 millones de dólares (unos 2.800 millones de euros).

El interés de Meta en Perplexity es lógico. Integrar una tecnología de búsqueda conversacional tan avanzada podría potenciar enormemente sus propios productos, desde las búsquedas en Instagram y Facebook hasta sus futuras gafas de realidad aumentada. A pesar del aparente rechazo, el simple hecho de haber iniciado conversaciones demuestra la magnitud de las ambiciones de Meta.

De un gigante de OpenAI a nuevas empresas de hardware

Más allá de Perplexity, el radar de Meta ha apuntado a otros objetivos estratégicos. Uno de los más destacados es Safe Superintelligence Inc. (SSI), una nueva empresa que ha causado un gran revuelo en el sector. La razón principal es su equipo fundador: está liderada por Ilya Sutskever, cofundador y ex-científico jefe de OpenAI, quien fue una figura central en el desarrollo de modelos como GPT-4 y en la crisis de liderazgo que sacudió a la compañía a finales de 2023.

La misión de SSI, como su nombre indica, es crear una «superinteligencia segura», abordando uno de los mayores debates éticos y de seguridad en el campo de la IA. Dada la prominencia de sus fundadores, las conversaciones de Meta con SSI se habrían centrado más en una posible inversión o asociación estratégica que en una adquisición total. Un movimiento de este tipo le daría a Meta acceso preferente a uno de los equipos con más potencial del mundo.

Además, los informes también mencionan contactos con Thinking Machines, una startup menos conocida pero igualmente relevante, enfocada en el desarrollo de hardware específico para la IA. Esto indica que la estrategia de Meta es integral y abarca tanto el software (modelos y aplicaciones) como el hardware (chips y sistemas) necesario para ejecutarlo de manera eficiente.

El ‘acqui-hiring’ como arma en la guerra por el talento

Muchas de estas negociaciones se enmarcan en una práctica muy extendida en la industria tecnológica conocida como ‘acqui-hiring’. Este término, una fusión de las palabras inglesas acquisition (adquisición) y hiring (contratación), describe la compra de una empresa con el objetivo principal de quedarse con su equipo de empleados, más que con su producto o sus ingresos.

En un mercado laboral donde los mejores ingenieros de IA pueden recibir ofertas de millones de dólares, comprar una startup entera puede ser, paradójicamente, una forma eficiente de asegurarse un equipo cohesionado y de alto rendimiento. Para Meta, una compañía con una capitalización bursátil de más de un billón de dólares, invertir cientos de millones en una adquisición de talento es un movimiento estratégico asumible si con ello acelera su hoja de ruta en IA.

Aunque las conversaciones con Perplexity y otras startups no hayan culminado en acuerdos, envían un mensaje claro al mercado: Meta está dispuesta a todo para ganar la carrera de la inteligencia artificial. Su estrategia combina el fomento de su potente ecosistema de código abierto, con los modelos Llama a la cabeza, con una búsqueda implacable de talento y tecnología externa. El resultado de esta ofensiva definirá, en gran medida, el panorama tecnológico de los próximos años.