Trump lanza su plan para una IA «no woke» y promete proteger los valores estadounidenses

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El expresidente de Estados Unidos y candidato republicano, Donald Trump, ha desvelado su plan de acción para la inteligencia artificial (IA) si regresa a la Casa Blanca. En una declaración contundente, Trump se comprometió a evitar el desarrollo de lo que él denomina una «IA woke» o con sesgo progresista, y a lanzar una ambiciosa iniciativa para asegurar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos, financiada mediante aranceles. Su propuesta contrasta marcadamente con el enfoque de la actual administración de Joe Biden, centrada en la regulación y la seguridad.

Guerra contra la «IA woke»

En un vídeo publicado en su red social, Truth Social, Trump delineó los ejes de su política de IA, cuyo principal objetivo es garantizar que esta tecnología refleje los «valores, intereses y principios del pueblo estadounidense». Para ello, prometió tomar medidas drásticas para combatir lo que considera un sesgo ideológico en los sistemas de IA.

«Prohibiré que cualquier agencia federal utilice fondos de los contribuyentes para etiquetar el discurso de los ciudadanos estadounidenses o para promover la IA que censure las opiniones políticas o que esté contaminada con sesgo de izquierdas», afirmó en el vídeo.

El expresidente utilizó la reciente controversia en torno a Gemini, la IA de Google, como un ejemplo paradigmático del problema que busca erradicar. Gemini fue objeto de duras críticas por generar imágenes históricamente inexactas, como la de un Papa de raza negra o soldados alemanes de la Segunda Guerra Mundial representados por personas de diversas etnias, algo que los críticos atribuyeron a un exceso de corrección política. Para Trump, este es un «ejemplo aterrador del peligro que representa la IA woke».

Además, criticó el enfoque de la administración Biden, argumentando que su énfasis en la «seguridad de la IA» es, en realidad, una excusa para «imponer más censura de izquierdas» y obstaculizar la innovación, dejando a Estados Unidos a la zaga de sus competidores.

Una iniciativa para la supremacía tecnológica de EE. UU.

El pilar fundamental del plan de Trump es la creación de la «Iniciativa Americana de IA» (American AI Initiative), un programa de investigación y desarrollo a gran escala diseñado para acelerar la innovación y consolidar la primacía de Estados Unidos en este campo estratégico.

Según Trump, esta iniciativa se financiaría de una manera poco convencional: a través de aranceles sobre bienes importados. «La innovación en IA requiere enormes inversiones, y mi plan es pagar por ello imponiendo aranceles recíprocos a los países que nos gravan», explicó.

El plan también contempla dos medidas audaces para catalizar el desarrollo tecnológico:

  1. Desclasificación de tecnología: Trump se comprometió a ordenar la desclasificación de «vastas porciones» de tecnología secreta en poder del gobierno, con el fin de ponerla a disposición de los innovadores y emprendedores del sector privado.
  2. Modernización de infraestructuras: Propuso una «revisión completa» de la infraestructura tecnológica del gobierno federal para que esté «preparada para la IA y la computación cuántica», asegurando que la administración pública pueda adoptar y aprovechar estas tecnologías de vanguardia.

Vigilancia a ‘Big Tech’ y protección frente a China

El plan de Trump no solo se centra en la promoción de la IA, sino también en su control y protección. En este sentido, anunció su intención de crear un grupo de trabajo para supervisar las actividades de los principales actores del sector, como Google, Amazon, Microsoft y Meta, a quienes acusa de prácticas monopolísticas y de promover una agenda ideológica.

Otro punto clave es la protección de la propiedad intelectual y los datos estadounidenses. Trump prometió tomar medidas enérgicas para evitar que naciones extranjeras, con una mención específica a China, roben la tecnología desarrollada en Estados Unidos. «Protegeremos nuestra propiedad intelectual y nuestros datos de ser saqueados por actores extranjeros como China. No permitiremos que nos roben el futuro», sentenció.

El papel de Elon Musk y el contexto político

El anuncio de Trump se produce en un contexto de creciente debate político sobre el futuro de la IA y poco después de que trascendiera una reunión entre el candidato republicano y el magnate tecnológico Elon Musk. Según informó The New York Times, Trump se reunió con Musk y otros donantes republicanos en Palm Beach, Florida, en busca de apoyo financiero para su campaña.

Musk, CEO de Tesla, SpaceX y la empresa de IA xAI, ha sido un crítico muy vocal de la «IA woke», especialmente de empresas como Google. Su propia IA, llamada «Grok», fue diseñada con la intención de ser más neutral y humorística. A pesar de compartir estas críticas con Trump, Musk ha querido desmarcarse de cualquier apoyo financiero directo. En una publicación en su red social, X, aclaró: «Para ser súper claro, no voy a donar dinero a ninguno de los candidatos a la presidencia de Estados Unidos».

El plan de Trump también cuenta con el respaldo de figuras de su círculo cercano, como el ex-candidato presidencial Vivek Ramaswamy, quien ha adoptado una postura similar sobre la necesidad de una IA alineada con los valores conservadores.

El enfoque opuesto de la Casa Blanca

La propuesta de Trump se sitúa en las antípodas de la estrategia adoptada por la administración de Joe Biden. En octubre de 2023, Biden firmó una amplia orden ejecutiva sobre el desarrollo y uso seguro y fiable de la inteligencia artificial. El enfoque de la Casa Blanca se ha centrado en establecer salvaguardias para proteger a los ciudadanos de los posibles riesgos de la IA, como la discriminación, el fraude o la pérdida de empleos.

Recientemente, la vicepresidenta Kamala Harris anunció nuevos requisitos para las agencias federales, obligándolas a demostrar que el uso que hacen de la IA no pone en peligro los derechos y la seguridad de los ciudadanos. Según informó Reuters, estas directrices incluyen la obligación de nombrar a un Director de Inteligencia Artificial en cada agencia y de establecer mecanismos de evaluación de riesgos.

Con estas dos visiones tan opuestas, el futuro de la inteligencia artificial en Estados Unidos se ha convertido en un nuevo y crucial campo de batalla en las elecciones presidenciales de 2024.