Apple negocia con Anthropic y OpenAI para revolucionar Siri con IA generativa

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Apple está explorando un cambio de estrategia radical en su aproximación a la inteligencia artificial, manteniendo conversaciones avanzadas tanto con Anthropic como con OpenAI. El objetivo es licenciar la tecnología de uno de estos gigantes de la IA para potenciar nuevas funciones en su próximo sistema operativo, iOS 18. Esta medida, de concretarse, supondría un giro histórico para una compañía conocida por su hermetismo y su preferencia por el desarrollo interno, y evidencia la urgencia de Apple por ponerse al día en la frenética carrera de la IA generativa.

Las negociaciones, según un informe de Bloomberg News citado por Reuters, se encuentran en una fase exploratoria y aún no se ha tomado una decisión definitiva. Apple podría optar por asociarse con Anthropic, con OpenAI, con ambos, o incluso decidir no seguir adelante con ninguno. Sin embargo, el simple hecho de que estas conversaciones existan subraya la presión que siente la compañía de Cupertino para no quedarse atrás de rivales como Google y Microsoft.

Un cambio de rumbo histórico para Apple

Durante décadas, Apple ha construido su imperio sobre la base del control total de su hardware y software, una filosofía de «jardín vallado» que le ha permitido crear un ecosistema cohesionado y seguro. La idea de integrar tecnología fundamental de un tercero, especialmente en un área tan crítica como la inteligencia artificial, choca frontalmente con este principio.

Sin embargo, el panorama tecnológico ha cambiado drásticamente desde el lanzamiento de ChatGPT de OpenAI a finales de 2022. Este hito desencadenó una explosión en la inversión y el desarrollo de la IA generativa, un campo en el que Apple, a pesar de sus esfuerzos, ha sido percibida como una empresa rezagada. Su asistente virtual, Siri, que fue pionero en su lanzamiento, ha sido ampliamente superado en capacidades por el Asistente de Google y Alexa de Amazon, y ahora se enfrenta a la amenaza de los chatbots mucho más avanzados.

Este posible acuerdo representa, por tanto, un reconocimiento tácito de que desarrollar una IA generativa competitiva desde cero y a la velocidad que exige el mercado es un desafío monumental, incluso para una de las empresas más ricas y tecnológicamente avanzadas del mundo.

Las negociaciones en marcha: Anthropic y OpenAI en el punto de mira

Las conversaciones más recientes que han trascendido son las mantenidas con Anthropic, una startup de IA considerada una de las principales rivales de OpenAI y que cuenta con el respaldo financiero de gigantes como Google y Amazon. El diálogo con Anthropic se centra en integrar sus modelos de IA generativa para impulsar algunas de las nuevas capacidades que Apple planea introducir en iOS 18.

Paralelamente, Apple ha mantenido conversaciones con OpenAI, la empresa que lo empezó todo con ChatGPT. Un acuerdo con OpenAI podría proporcionar a Apple acceso a la tecnología que impulsa al chatbot más popular del mundo. La decisión sobre qué socio elegir, si es que se elige alguno, dependerá probablemente de factores como el rendimiento técnico, los costes de la licencia y la alineación con los estrictos principios de privacidad de Apple.

Fuentes cercanas a las negociaciones insisten en que el debate interno en Apple sigue abierto. La compañía está sopesando cuidadosamente los pros y los contras de cada opción antes de comprometerse con una alianza que podría definir su estrategia de IA para los próximos años.

La estrategia dual de Apple: alianzas externas y desarrollo interno

A pesar de estas negociaciones, Apple no está abandonando sus propias ambiciones en el campo de la inteligencia artificial. La compañía de Cupertino continúa invirtiendo miles de millones en el desarrollo de sus propios modelos de lenguaje grandes (LLM, por sus siglas en inglés).

La estrategia que parece estar tomando forma es un enfoque híbrido. Apple utilizaría sus propios modelos, más pequeños y eficientes, para ejecutar tareas directamente en el dispositivo (lo que se conoce como on-device). Este enfoque tiene dos ventajas clave: mayor velocidad de respuesta y, sobre todo, una mayor privacidad, ya que los datos del usuario no necesitarían salir del iPhone o del Mac. Estas funciones podrían incluir tareas como resumir notificaciones o transcribir notas de voz.

Por otro lado, la tecnología de un socio externo como Anthropic u OpenAI se utilizaría para las funciones más exigentes que requieren una enorme capacidad de cómputo en la nube, como un chatbot conversacional avanzado o una búsqueda web semántica integrada en Siri. Esta estrategia permitiría a Apple ofrecer lo mejor de ambos mundos: la seguridad y rapidez de su propio sistema para tareas cotidianas y la potencia de un modelo de vanguardia para las funciones más complejas.

El propio CEO de Apple, Tim Cook, confirmó en febrero que la compañía está «invirtiendo significativamente» en IA generativa y prometió que compartiría más detalles «más adelante este año», una clara alusión a la próxima Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC) que se celebrará en junio.

El contexto de un mercado ultracompetitivo

La urgencia de Apple se entiende mejor al observar el panorama competitivo. Microsoft ha tomado una delantera considerable gracias a su profunda alianza con OpenAI, en la que ha invertido más de 13.000 millones de dólares (aproximadamente 12.100 millones de euros), integrando la tecnología de ChatGPT en su buscador Bing, su sistema operativo Windows y su suite de ofimática.

Google, por su parte, ha respondido con su potente familia de modelos Gemini, integrándolos en su buscador, su sistema Android y su espacio de trabajo. Mientras tanto, Amazon también ha entrado en el juego, invirtiendo miles de millones en Anthropic para potenciar a su asistente Alexa y sus servicios en la nube.

Frente a estas alianzas, Apple ha sido criticado por su aparente inacción. Figuras influyentes como Elon Musk han cuestionado públicamente la estrategia de IA de la compañía. Sin embargo, los datos financieros cuentan una historia de inversión silenciosa pero masiva. Apple ha gastado 113.000 millones de dólares (unos 105.000 millones de euros) en investigación y desarrollo en los últimos cinco años, con un aumento de 22.600 millones de dólares (cerca de 21.000 millones de euros) solo en el último año fiscal. Una parte sustancial de este gasto se ha destinado al desarrollo de la IA.

Todos los ojos están ahora puestos en la WWDC de junio. Allí, se espera que Apple finalmente desvele su gran apuesta por la inteligencia artificial, ya sea a través de una alianza histórica, con un avance propio sorprendente, o una combinación de ambos. La decisión que tome no solo determinará el futuro de Siri, sino que podría redefinir el equilibrio de poder en la era de la IA.