El gigante del comercio electrónico Amazon ha anunciado esta semana un hito significativo en su operativa logística: la puesta en marcha de su robot número un millón. Este logro no solo consolida su dominio en el campo de la robótica móvil, sino que también viene acompañado del lanzamiento de «DeepFleet», un nuevo y avanzado modelo de inteligencia artificial generativa diseñado para optimizar toda su flota automatizada. Sin embargo, este avance tecnológico llega en un momento de creciente preocupación por la automatización y su impacto en el mercado laboral, un debate que las propias declaraciones de la cúpula de Amazon no hacen más que intensificar.
El anuncio representa la culminación de más de una década de inversión en automatización, pero también pone sobre la mesa una pregunta fundamental: ¿estamos presenciando una nueva era de colaboración entre humanos y máquinas o el principio del fin para millones de empleos tradicionales?
Un salto tecnológico hacia la eficiencia
Amazon comunicó el lunes el despliegue de su millonésimo robot, una cifra que se distribuye en su red global de más de 300 centros logísticos. En un comunicado de prensa, Scott Dresser, vicepresidente de Amazon Robotics, afirmó que este hito «refuerza la posición de la compañía como el mayor fabricante y operador mundial de robótica móvil».
La pieza central de este avance es «DeepFleet», la nueva IA de la compañía. Según Dresser, este modelo coordinará los movimientos de todos los robots dentro de los almacenes, con el objetivo de reducir el tiempo de desplazamiento de la flota en un 10%. Esta optimización, asegura la empresa, se traducirá en entregas de paquetes más rápidas y rentables para el consumidor final.
La trayectoria de Amazon en este campo es notable. La compañía comenzó a integrar robots en sus instalaciones en 2012, inicialmente para tareas sencillas como el transporte de estanterías de inventario por los almacenes. Desde entonces, la sofisticación y variedad de sus autómatas ha crecido exponencialmente. Hoy en día, su ejército robótico incluye desde unidades capaces de levantar cargas de hasta 1.250 libras (unos 567 kg) hasta robots completamente autónomos que navegan por los pasillos con carros llenos de pedidos de clientes, preparando los paquetes para su envío.
La paradoja de Amazon: ¿más robots, menos empleos?
A pesar de las promesas de eficiencia y productividad, el avance de la robótica alimentada por IA ha disparado las alarmas sobre la seguridad laboral. Consciente de ello, Scott Dresser intentó disipar estos temores en sus declaraciones. «Estos robots trabajan junto a nuestros empleados, encargándose del levantamiento de cargas pesadas y de las tareas repetitivas, mientras crean nuevas oportunidades para que nuestros operadores de primera línea desarrollen habilidades técnicas», explicó.
Para respaldar su argumento, Dresser citó el ejemplo del «centro logístico de nueva generación» de Amazon en Shreveport, Luisiana. Según él, la puesta en marcha de esta instalación a finales del año pasado requirió la contratación de un 30% más de empleados en puestos especializados de fiabilidad, mantenimiento e ingeniería, roles que son esenciales para mantener operativa la compleja maquinaria.
Sin embargo, este discurso optimista contrasta fuertemente con las recientes declaraciones del CEO de la compañía, Andy Jassy. A finales de junio, Jassy declaró a la CNBC que el rápido despliegue de la inteligencia artificial generativa por parte de Amazon dará como resultado «menos personas haciendo algunos de los trabajos que la tecnología empieza a automatizar».
Aunque Jassy matizó que Amazon continuará contratando personal en áreas de crecimiento como la propia IA y la robótica, sus palabras reflejan una realidad más compleja. En un memorando enviado a los empleados en junio, el CEO admitió que espera que la plantilla global de la compañía se reduzca en los próximos años a la luz de los avances tecnológicos. Esta dualidad en el mensaje de la cúpula directiva deja entrever la difícil encrucijada en la que se encuentra la empresa: celebrar la innovación sin alimentar el pánico sobre el futuro del empleo.
Un temor que resuena en todo el sector tecnológico
La preocupación por la sustitución de trabajadores por máquinas no es exclusiva de Amazon; es un sentimiento generalizado en toda la industria tecnológica y en la sociedad en general. Una encuesta de Pew Research publicada en marzo reveló que tanto los expertos en IA como el público general consideran a los trabajadores de fábrica como uno de los colectivos con mayor riesgo de perder sus empleos debido a la inteligencia artificial.
Esta percepción se ve reforzada por los datos. La propia Amazon, según informó la CNBC, eliminó más de 27.000 puestos de trabajo entre 2022 y 2023, y ha continuado realizando recortes más selectivos en diversas unidades de negocio.
La tendencia es global. Según datos del portal Layoffs.fyi, que monitoriza los despidos en la industria tecnológica, 551 empresas del sector despidieron a aproximadamente 153.000 empleados durante el año pasado. Además, un informe del Foro Económico Mundial publicado en febrero encontró que el 48% de los empleadores en Estados Unidos tienen planes de reducir su plantilla como consecuencia directa de la implementación de la IA.
Otros líderes del sector, como Tobi Lutke, CEO de Shopify, también han advertido públicamente sobre el impacto que la IA tendrá en la contratación. Mientras tanto, otras compañías como Tesla podrían empezar a desplegar robots humanoides en sus fábricas este mismo año, lo que añade otra capa de complejidad al futuro de la mano de obra industrial.
El hito del millón de robots de Amazon es, sin duda, un testimonio del vertiginoso avance de la tecnología. No obstante, también sirve como un claro recordatorio del profundo debate social y económico que la acompaña. La promesa de un futuro más eficiente y automatizado choca con la incertidumbre de millones de trabajadores, planteando un desafío mayúsculo para empresas, gobiernos y la sociedad en su conjunto: cómo gestionar la transición hacia una nueva era laboral sin dejar a nadie atrás.






