Moonvalley lanza Marey, su modelo de vídeo con IA ‘ético’ para cineastas

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La startup de inteligencia artificial Moonvalley, con sede en Los Ángeles, ha anunciado el lanzamiento público de Marey, su avanzado modelo de generación de vídeo diseñado específicamente para cineastas. Tras una fase beta que comenzó en marzo, la herramienta ya está disponible para el público a través de un modelo de suscripción mensual. La propuesta de Moonvalley se distingue en un mercado cada vez más concurrido por dos pilares fundamentales: un enfoque «ético» basado en el uso de datos con licencia abierta y un conjunto de controles que otorgan a los creadores un poder sin precedentes sobre sus producciones audiovisuales.

Según la información publicada por TechCrunch, este lanzamiento posiciona a Moonvalley como un competidor directo de otras plataformas de vídeo con IA como Runway, Luma Dream Machine y Pika, pero con un claro objetivo de seducir a la industria del cine y la producción.

Un enfoque «ético» para evitar problemas de copyright

Uno de los mayores debates en torno a los modelos de IA generativa es el origen de los datos con los que son entrenados. Grandes empresas se han enfrentado a acusaciones y demandas por infringir derechos de autor al utilizar material protegido sin permiso. Moonvalley busca distanciarse radicalmente de esta controversia.

La compañía afirma que Marey es uno de los pocos modelos de vídeo entrenados íntegramente con datos de licencia abierta. Esto significa que el material utilizado para enseñar a la IA no está sujeto a derechos de autor restrictivos, lo que ofrece una capa de seguridad jurídica a los cineastas y estudios. Para los profesionales que buscan utilizar herramientas de IA en proyectos comerciales, esta garantía es un diferenciador clave, ya que minimiza el riesgo de que el contenido generado se parezca a material protegido y pueda ser objeto de disputas legales en el futuro.

El control creativo en manos del cineasta

El equipo de Moonvalley, cofundado por antiguos investigadores de DeepMind que trabajaron en el modelo de vídeo de Google, sostiene que no se puede crear una película simplemente escribiendo instrucciones en un cuadro de texto. Por ello, Marey ha sido diseñado con un enfoque de «cine híbrido», que va más allá del simple «texto a vídeo».

Naeem Talukdar, CEO y cofundador de la empresa, demostró a TechCrunch las capacidades «conscientes del 3D» de Marey. Este término se refiere a que el modelo posee una comprensión del mundo físico, respetando las leyes de la física y la interacción entre objetos. Algunas de las funcionalidades destacadas son:

  • Transferencia de movimiento: La IA puede tomar el movimiento de un objeto en un vídeo y aplicarlo a otro completamente distinto. En la demostración, el movimiento de un bisonte corriendo por una pradera se transfirió a un Cadillac que se desplazaba por el mismo entorno, interactuando de forma realista con la hierba y el polvo.
  • Superposición y control de personajes: Marey puede superponer un personaje generado, como George Washington, sobre un actor real, traduciendo con precisión no solo sus movimientos faciales, sino también la tensión de los músculos de sus antebrazos al gesticular.
  • Libertad de cámara: Quizás una de sus características más innovadoras es el control de la cámara. Talukdar mostró cómo es posible modificar la trayectoria de la cámara simplemente arrastrando el cursor del ratón, añadiendo un paneo y un zoom a un vídeo de una mujer en un tren. El sistema permite movimientos de cámara de casi 360 grados e imitar estilos como cámara en mano o sobre un dolly.
  • Modificación de fondos: Los cineastas pueden partir de un vídeo base y cambiar completamente el escenario. Un ejemplo fue transformar una escena de un hombre en moto en una carretera suburbana a la misma persona, sin casco y en una moto diferente, recorriendo una autopista rural.

La compañía planea seguir añadiendo controles en los próximos meses, incluyendo ajustes de iluminación, trayectorias de objetos complejas y bibliotecas de personajes personalizables.

Democratizando el séptimo arte: la visión de un director

Para el cineasta independiente Ángel Manuel Soto, el principal valor de Marey es su capacidad para democratizar el acceso a herramientas de narración de alta calidad. Soto, que colaboró con el estudio de Moonvalley, Asteria, en la docuserie de HBO «Menudo: Forever Young», destacó cómo estas tecnologías están derribando barreras económicas y geográficas.

«En mi tierra [Puerto Rico], necesitábamos pedir permiso para contar nuestras historias», explicó Soto a TechCrunch. «La IA te da la capacidad de hacerlo en tus propios términos, sin tener que renunciar a tus sueños porque alguien se negó a financiarlo, porque no creían que una historia de tu país pudiera generar beneficios».

Soto afirmó que el uso de Marey le ha permitido reducir sus costes de producción entre un 20% y un 40%, dándole mayor libertad creativa. Esta herramienta puede usarse tanto en preproducción, para probar escenas antes de rodar, como en postproducción, para ajustar ángulos de cámara o añadir efectos.

Precios, planes y el competitivo mercado del vídeo con IA

El modelo Marey ya está disponible para el público a través de un sistema de suscripción mensual basado en créditos. Los clips generados pueden tener una duración de hasta cinco segundos, una cifra en línea con los estándares actuales del mercado para modelos de acceso público. Los planes son los siguientes:

  • 100 créditos por $14.99 al mes (unos 14 €).
  • 250 créditos por $34.99 al mes (cerca de 33 €).
  • 1.000 créditos por $149.99 al mes (unos 140 €).

El lanzamiento de Marey se produce en un momento de efervescencia en el sector de la IA generativa de vídeo. Moonvalley compite directamente con modelos como Runway Gen-3, Luma Dream Machine, Pika y Haiper, sin olvidar a los gigantes tecnológicos como Google, con su modelo Veo 3, y OpenAI, con su esperado modelo Sora, aún no disponible públicamente.

Además, la estrategia de Moonvalley se ha visto reforzada por la adquisición del estudio Asteria (también conocido como XTR), un movimiento confirmado por Hemant Taneja, CEO de General Catalyst, uno de los principales inversores en la startup. Esta fusión busca integrar la tecnología de IA directamente en los flujos de trabajo de producción cinematográfica, creando una sinergia entre desarrollo tecnológico y creación de contenido.